Joost Van De Velde
Un Hack necesario para crecer
agosto 18, 2016
Business insights
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Circula por internet desde hace algunos años una nutrida polémica en torno al Growth hacking, o “hackeo del crecimiento”, un nuevo enfoque multidisciplinario para impulsar el crecimiento de marcas y productos.

El término, acuñado por Sean Ellis, aparece por primera vez en su artículo “Find a Growth Hacker for your Startup” (julio 2010)1, texto que ha sido reconocido ampliamente como pionero en proponer y defender la adopción de ‘hackers del crecimiento’ dentro de las empresas. Sin embargo, fue Andrew Chen quien popularizó el término en su artículo “Growth Hacker is the new VP Marketing” (abril 2012)2, a partir del cual se suscitó la avalancha de críticas.

Se atribuyen al perfil de este peculiar ‘hacker’ las siguientes prácticas:
• Crear estrategias de adquisición viral y pagada de clientes
• Implementar marketing de contenido a través de plataformas sociales y optimización de contenido para una mejor experiencia
• Adoptar métodos de mercadeo mediante análisis de métricas y pruebas A/B.

La polémica gira en torno a asumir que un vicepresidente de marketing con una buena estrategia no pueda implementar las mismas acciones. A menudo se define el Growth Hacking en oposición a los métodos del marketing tradicional para obtener visibilidad y ganar clientes.

¿Es el ‘hacker del crecimiento’ un marketero encubierto con ínfulas de innovación o es un elemento que las empresas deberían estar integrando en su equipo para lograr un crecimiento repetido, constante y sostenido?

Entre hackers nos vemos

El término ‘growth hacking’ por sí solo es polémico. Se le asocia con prácticas clandestinas poco éticas, debido a la carga negativa que lleva consigo el hackeo cibernético, actividad que compromete la seguridad de empresas, gobiernos y personas.

Pero también hace pensar que un ‘hacker del crecimiento’ es algún nerd que posee un conocimiento oculto que permitirá a tu empresa crecer exponencialmente. Alguien que simplemente hace un par de movimientos y desata el milagro del crecimiento como por arte de magia.

Señuelo para ingenuos, directores incautos de startups y CMOs desesperados.

No, este tipo de hacker no es de los que hacen código (aunque no lo creas, ese fue uno de los argumentos en contra). Una vez que con un poco de suspicacia logras salir de los derroteros de la literalidad léxica y te preguntas seriamente qué es un hacker del crecimiento, encuentras que el término intenta apelar a algo más.

Apela a la astucia y expertise del hacker, no a su clandestinidad. Pero, sobre todo, con elocuencia trata de poner énfasis en lo digital y su importancia para el marketing en las sociedades conectadas. Alude al poder de la disrupción y cómo podemos sobrevivir al impacto.

¿Growth hacking vs. marketing?

¿Difícil de creer que el Growth Hacking es algo distinto del marketing, con cierta independencia? Uno de los casos paradigmáticos fue AirBnB. Según Jonathan Mildenhall, cuando llegó hace no más de 2 años como Chief Marketing Officer de la compañía fundada en 2008 –en un relato que recoge Álvaro Rattinger–, carecía de una estructura y visión formal de marketing. Y, sin embargo, creció exponencialmente. Todo gracias al Growth Hacking.

En el fondo, existe todavía una enorme incomprensión respecto del marketing digital, el mundo de las startups y la tecnología en general.

Si algo enseña este y otros casos documentados de Growth Hacking no es hacer magia para tu negocio, como argumentan sus detractores. Enseña que ejecutar acciones en favor del crecimiento de tu empresa demanda una destreza especializada, un enfoque, un esfuerzo concentrado que se añade al marketing tradicional, sea online u offline. Poniendo al usuario final en el centro.

A más de uno nos ha pasado como emprendedores y especialistas en marketing que realizamos esfuerzos titánicos por distribuir y mantener nuestros productos con estrategias caras y en distintos canales sin obtener grandes resultados. Cuando quizá lo único que teníamos que hacer para atraer y cautivar era implementar modificaciones en nuestro producto. Modificaciones enfocadas en el usuario.

Esto puede parecer fácil de detectar, pero no lo es quizá para quienes apenas se inician en el ámbito digital. De hecho, al adoptar la transformación digital se abre un mundo inexplorado y surge una nueva retroalimentación. ¿Qué mejor que sea analizada ya con un filtro más completo, una visión dirigida a resolver las necesidades del usuario?

Quizá Mark Suster tiene razón: en el fondo, el Growth Hacking es una mentalidad sobre qué enfoque debes darle a tu empresa, no un compendio de fórmulas y secretos. Para él simplemente se trata de “hackear el sistema”, es decir, encontrar huecos de oportunidad en el mercado digital y aprovecharlos hasta que dejan de ser baratos, rentables o que todo mundo empiece a explotarlos. Y entonces tomas la siguiente curva, te subes a otra plataforma que será tendencia, y así vas consiguiendo más y más clientes.3

Y si eso lo combinas con tu marketing regular, imagina las posibilidades.

Pienso que todas estas estrategias son para crear un proceso de aprendizaje tan vasto y rápido como sea posible, que haga que ganar sea más probable.

 

[1] Artículo en línea: http://www.startup-marketing.com/where-are-all-the-growth-hackers/
[2] Artículo en línea: http://andrewchen.co/how-to-be-a-growth-hacker-an-airbnbcraigslist-case-study/
[3] Mark Suster, “Why the haters are wrong about Growth hacking”. Artículo en línea: http://www.businessinsider.com/why-the-haters-are-wrong-about-growth-hacking-2014-2

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